
Cada 1º de octubre Japón inaugura su temporada anual de cacería de delfines. Para esa época los pescadores de las Islas Iki, Futo y otras, salen al mar en sus embarcaciones, rodean a los grupos de delfines con redes y los conducen hacia una bahía cerrada. Una vez encerrados entre la playa y las redes los obligan a varar y comienza la matanza de la que
no se salvan ni las crías ni las hembras preñadas...
Grupos de hombres con el agua ensangrentada a la cintura se dedican a matar uno a uno a los ejemplares atrapados. Se utilizan todo tipo de herramientas: hachas, lanzas, garfios y cuchillos que se hunden una y otra vez en el cuerpo de los cetáceos que se mueven desesperadamente tratando de huir, salpicando en derredor con su propia sangre. Cada vez que se hunde un cuchillo la multitud lo festeja con gritos de frenesí y brazos en alto. Los pescadores japoneses intentan justificar la salvaje matanza diciendo que los delfines compiten con ellos en la pesca que cada día es más escasa.
"Un baño de sangre, cruel y bárbaro". Así es como califica la sociedad protectora 'Sea Shepherd' la caza de delfines que cada año tiene lugar al sur de Japón.
http://www.petitiononline.com/golfinho/ (se ha llegado al millón de firmas)
También puedes ver por ti mismo lo que está ocurriendo con los delfines en Japón a través del siguiente video...
http://blog.pucp.edu.pe/item/7995


